






SERÁ MEJOR QUE TE VAYAS FALSTAFF
Cuando los priístas tuvieron que dejar el palacio municipal por mandato de la ciudadanía carmelita, se lo tomaron tan a pecho que vaciaron las arcas. Hoy, la actitud mostrada por el PAN no es muy diferente. Se largaron como las chachas: sin avisar, por la puerta trasera y con las joyas de la dueña. El PAN le dio al PRI, sopa de su propio chocolate ―aunque los que pagan el pato son los trabajadores a quienes les deben el sueldo―. Sin embargo, los panistas se pasaron de cuchara y el descontento mostrado por el pueblo, lo reafirma. La rapacidad de los panistas fue democráticamente repartida en todos los niveles, pero el sector que sin duda se vio más afectado fue el cultural. Durante los tres trienios que perpetraron el poder, desaparecieron la Casa de la Cultura ―las ruinas aún pueden verse en la calle 26―, al Museo Victoriano Nieves lo convirtieron en oficinas y plagaron la ciudad con eventos dominicales dignos de su mediocridad, por no hablar del uso dado al Teatro de la Ciudad, el cual sólo ofertó dos o tres eventos decentes ―y aún tengo mis dudas― por año.
DEL HUMOR Y OTROS ANEXOSElegir 33 obras de la historia del arte y reproducirlas en plastilina, es el
planteamiento de un chiste muy serio en La religión sensible, de Alejandro Pérez
Falconi, artista visual quien encuentra que: copiar es una actitud natural para
aprender, pero también es la herramienta del crear, ya que siempre se parte de
algo conocido. Y esto determina cierta continuidad entre lo antiguo y lo nuevo.
―Intención de la serie La religión sensible
―Son muy buenas intenciones y voy a contestar aunque una obra de arte para mí sea ‘una cosa en el mundo, no un texto comentado sobre el mundo’ como decía la del mechón blanco, Susan Sontang.
Todo principió entre París y Barcelona. Andando por los museos se me vino la idea de representar lo que observaba en esas colecciones, el cómo se conectan los significados por medio de la historia y lo que pueden simbolizar para nosotros, observadores del presente. Reconstruir como si fuesen nuevas las cosas viejas aunque estén vistas y revistas. Pensé entonces en apropiarme de las obras de los grandes maestros un tanto para renovarlas. Después pensé englobar las cosas hasta el presente, empujando la serie más hacia la cuestión del artista como hacedor a través de los tiempos.
Uno de los puntos supone envolverse en el conflicto entre lo que es una copia y lo que admite ser una creación. Copiar es una actitud natural para aprender, pero también es la herramienta del crear, ya que siempre se parte de algo conocido. Y esto determina cierta continuidad entre lo antiguo y lo nuevo. Una conexión que está desde la manera en que reconstruí las piezas, hasta la secuencia cronológica en la cual se van dando los cambios de estilo en el arte. Hay un resultado, que es como una reflexión-pregunta que pretende situar todos esos cambios y cuestionar hasta donde hemos llegado con todo esto. Lo que al final queda es La suma del arte, una pieza-conclusión de lo que es todo ese recorrido por la historia. Además me interesaba que las obras tuvieran una iluminación muy parecida a la de los cuadros. Para reforzar que la memoria del espectador volviera a jugar comparando los cuadros originales con estas reinterpretaciones.
―Tiempo y selección
―La Religión sensible es una ‘sugerencia’ desde los principios hasta la actualidad del arte. No se puede describir toda esta historia en 33 obras ni tampoco venía al caso. Fue muy difícil escoger las imágenes porque es imposible encasillar una época en una sola pieza ya que las épocas no se dan de una manera muy clara y siempre aparecen lagunas. Quise revelar más bien una metáfora, donde el número 33 pueda asociarse con la edad que tuvo Cristo cuando lo sacrificaron. Algunas obras marcaban cierta fe de pensamiento que ha ido cambiando, una ‘religión’ que varía de sensibilidad, una historia contada sobre este templo espiritual que es el arte, en su propio mito: muerte y resurrección.
―La plastilina como material
―Es un material muy noble que aún no alcanza el estatus del mármol o del bronce, en gran parte por su condición efímera. Fue inventada hace un siglo en Alemania para practicar y suplir lo que rápidamente se volvía duro como la arcilla.
Mayormente la asociamos con las animaciones y los niños, brindándole un aspecto lúdico. La plastilina da un grado de humor y ocio que nos convoca a mirar las obras de una manera informal; una broma sobre el acto creativo. Para mí el humor es bien importante, es un ingrediente más para estar completo, como la fantasía y lo real. Encontré que con la plastilina se ejerce ese contenido. Sin embargo, también me gusta la idea de la fotografía como documento de la realidad. Una presencia ausente, digamos, un fantasma que podemos saber que existió como documento de la historia. La plastilina es un medio en esto de la copia y la reinterpretación, pero la fotografía es el resultado.
―Provocar la risa
―Claro que sí. Es como lo que pasa cuando los adolescentes le ponen bigotes a las fotos de los políticos en los periódicos, yo hice lo mismo. La burla puede ser como una especie de exorcismo y por ende liberación. La obra ya no me pertenece, ahora es una cosa del mundo y cualquiera puede reírse más allá de la proposición seria que hice de la broma.
En las artes visuales se utilizan muchos mecanismos para formular un chiste y si el arte ha sido ingenioso a través de los tiempos mucho le debe al humor. Desde hace siglos la comedia existe y no creo que sea una tendencia exclusiva de nuestra época. Ahora, el humor del arte se ha encajado mucho en criticarse a sí mismo, haciendo una burla de sí y muchas veces el público sale encabronado de una exposición sin querer asumir que es una broma. Duchamp puede ser el antecedente inmediato, pero en la actualidad muchos de los que se dedican al humor han encontrado otras formas y métodos, no sólo para burlarse del arte, sino de todo.
―La suma del arte como pieza final
―Es el desenlace, es donde culmina todo y se abre paso a la reflexión. No sé lo que es realmente, más me aproximo a la idea de que es una pregunta sobre el sitio que ocupa toda esa historia del arte en nuestro presente, como una broma muy seria.

IMÁGENES (POR ORDEN DE APARICIÓN): RONKA WARA, LAS MENINAS, LAS CHICAS DE SPENCER, OLIMPIA, S/T, EL MINGITORIO, LA SUMA DEL ARTE. TÉCNICA: PLASTILINA. AÑO: 2009
La literatura no pretende hacer mejores ni peores hombres. El acto de la lectura no intenta forjar un mejor ser humano ni cambiar el mundo de afuera (me refiero al de la vida cotidiana) por una razón: la literatura no tiene una finalidad ética. Una novela, un cuento, un poema no son recetarios para la vida, no son libros de superación personal. Si alguna finalidad ética tiene la literatura en tanto práctica sociocultural generadora de sentidos por y para el hombre
POR LOS CAMINOS DEL SUR
Anel Jiménez Cruz es quien lleva la batuta y cuando le preguntan el pa qué de nuestra asociación, ella responde que nace a partir del cansancio de la queja. Eso es verdad. Nos cansamos de tener poca oferta artística, nos cansamos de ver desiertos algunos espacios destinados a la promoción cultural, nos cansamos, de ser ciudadanos de una ciudad enceguecida por el petróleo que constantemente olvida el lado humano de nuestra sociedad. Nos cansamos de quejarnos de todo esto y la única solución que se nos ocurrió fue la de ayudar a todo aquel que quisiera realizar un proyecto artístico. Ahora formamos parte de la gran lista de colectivos que han surgido en el país a falta de apoyos para la cultura y las artes.
Hoy celebramos un año de trabajo como Red Cultural A.C. En octubre de 2008, comenzamos nuestras buenas intenciones con la publicación bimestral de la revista En Tierra de Todos, la cual tuvo presentación en sociedad aquí en la isla y después en Oaxaca, generosa invitación que nos hiciera el periodista cultural Edgar Saavedra. Luego siguió un taller que impartió el artista visual Diego Teo “Dinámica y estrategia de los procesos artísticos en la calle”, quien no sólo es isleño sino amigo. Ya para marzo de este año se proyectó la muestra internacional de videoarte Close Up, liderada por el artista visual Ángel Delgado, quien al mismo tiempo dio el taller “Arte realizado en condiciones extremas”. Gracias a la confianza y a la costumbre de contribuir a las causas ajenas, el pintor Armando Guerrero nos dejó partir de Oaxaca cargando con obra de distintos artistas que forman parte de su colección personal tales como; Tamayo, Cuevas, Vicente Rojo, Rocha, Pedro Coronel, Gironella, entre otros, para exhibirla en Cd. Del Carmen. Ya entrados en eso de los cocteles de inauguración, en agosto se realizó la exposición colectiva con los pintores Anel Jiménez Cruz, César Mendoza, quien también ha demostrado en repetidas ocasiones su solidaridad con Red Cultural, y Armando Guerrero, bajo el título de “La naturaleza como pretexto”. Para terminar de contar el chisme, el galerista Jesús Villafan, nos prestó 25 obras gráficas del artista Francisco Toledo, demostrando así, su interés por esta ciudad y por la difusión del arte oaxaqueño. Con esta última exposición, se han dado pláticas a los estudiantes para que conozcan y comprendan mejor la obra de este artista mexicano.
Elmer Canepa, Aída Sanguino Kuri, Rosa Arteaga, Lilian Gastineau, Guadalupe Cuesta, Yajaira Cardeño, Jorge Argente, Eunice Lomelí, los que colaboran en esta revista, entre otros, son personas que todo el tiempo están contribuyendo y algunos forman parte de Red Cultural. Sin embargo, la labor y entrega de Anel Jiménez Cruz junto con Alejandro Pérez Falconi y Gabriela Vadillo, es la que nos mantiene, pues sin ellos y la chinga que se llevan no seríamos. Sobre todo es Anel quien ha hecho de nosotros una opción en la isla. Lo mismo gestiona una exposición que el diseño para imprimir una lona, su malabarismo no tiene límites e incluso logró que la Universidad Autónoma del Carmen, vía Meleni Guzmán, se sume a la causa.

